Todas las mañanas me despertaba con náuseas tan intensas que apenas podía incorporarme. Era como si mi cuerpo estuviera en guerra conmigo: temblor, debilidad, una sensación constante de que algo no estaba bien.
Fui al médico. Me hicieron análisis, estudios, pruebas de todo tipo… y siempre la misma respuesta: “Todo está normal, Elena.”
Pero yo no me sentía normal. Yo me estaba apagando.
Mi vida “perfecta” con Marcos
Me llamo Elena y llevo cinco años casada con Marcos.
Vivíamos en un departamento lindo en el centro, él trabajaba como gerente de ventas y yo hacía diseño gráfico desde casa. No teníamos hijos todavía, pero era un plan para más adelante.
Durante mucho tiempo, pensé que teníamos un matrimonio estable, de esos que se ven tranquilos desde afuera.
Hasta que todo se rompió.
Continua en la siguiente pagina