Incluso hoy, este símbolo encarna la idea de un vínculo invisible. Su frecuente presencia en el tráfico vial se debe a que, en un mundo —el tráfico— a veces carente de dulzura, expresa algo reconfortante y positivo.
¿Por qué vale la pena instalarlo en tu coche?
Puede parecer una pegatina de moda, pero su motivación suele ser más personal. Para muchos conductores, este pequeño pez simboliza valores importantes: tolerancia, paciencia, respeto por los demás usuarios de la vía y, en general, conducción segura.